Deportistas
Nutricion y dietetica
Ramírez Márquez Adriana
Ixpango Cano Julio Jesús
Introducción
Las
necesidades energéticas son diferentes en cada una de las etapas de nuestra
vida, sin embargo, una persona que práctica una actividad física de manera profesional
requiere nutrimentos en mayor cantidad. La nutrición es un factor relevante en
el rendimiento deportivo, el objetivo de la nutrición deportiva es aportar la
cantidad de energía apropiada, otorgar nutrientes para la mantención y
reparación de los tejidos y, mantener y regular el metabolismo corporal.
Las
necesidades energéticas de un deportista están compuestas por diversos
factores: necesidades del metabolismo basal, crecimiento y actividad física. La
energía que se gasta en uno de estos procesos no está disponible para los
demás, de modo que la dieta debe proporcionar energía suficiente para cubrir
las necesidades de todas las actividades fisiológicas esenciales. La actividad
física (o en el caso de un deportista la intensidad, duración y frecuencia de
las sesiones de entrenamiento y de competición) representará un papel importante
en la determinación de los requisitos energéticos diarios.Cuando la ingesta
diaria de energía procedente de hidratos de carbono, grasas, proteínas y
alcohol es igual al gasto de energía, se dice que el deportista se encuentra en
balance energético.
Una
alimentación adecuada aporta al deportista:
·
Energía para entrenar y rendir al nivel
de la élite
·
Óptimos resultados del programa de
entrenamiento
·
Mejor recuperación durante y entre los
ejercicios y pruebas
·
Consecución y mantenimiento del peso y
de las condiciones físicas ideales
·
Beneficios procedentes de los numerosos
componentes de los alimentos que favorecen la salud
·
Reducción del riesgo de lesiones, fatiga
por exceso de entrenamiento y enfermedades
·
Confianza en estar bien preparado para
afrontar la competición
·
Regularidad en la consecución de un gran
rendimiento en competiciones de alto nivel
A
continuación, se apreciarán los requerimientos necesarios para un balance
energético.
Desarrollo
Las
necesidades energéticas de un deportista están compuestas por diversos
factores: necesidades del metabolismo basal (como la energía necesaria para
sostener el mantenimiento celular, la regulación de la temperatura y la salud
inmunológica), crecimiento y actividad física. La energía que se gasta en uno de
estos procesos no está disponible para los demás, de modo que la dieta debe
proporcionar energía suficiente para cubrir las necesidades de todas las
actividades fisiológicas esenciales. La actividad física (o en el caso de un
deportista, la intensidad, duración y frecuencia de las sesiones de
entrenamiento y de competición) representará un papel importante en la
determinación de los requisitos energéticos diarios. Cuando la ingesta diaria
de energía procedente de hidratos de carbono, grasas, proteínas y alcohol es
igual al gasto de energía, se dice que el deportista se encuentra en balance
energético.
Balance
energético = Ingesta de energía – Gasto de energía
Esto
significa que no existen ni pérdidas ni ganancias netas de las reservas de
energía de grasas, proteínas e hidratos de carbono del organismo. Estas
reservas de energía desempeñan varias funciones importantes relacionadas con el
rendimiento en el ejercicio físico, dado que contribuyen a:
·
Tamaño y físico de un deportista (ej.,
grasa corporal y masa muscular)
·
Función (ej., masa muscular)
·
Fuente de energía para el ejercicio
físico (ej., reservas de glucógeno en músculos e hígado)
Los
deportistas a menudo desean variar su balance energético, ya sea para producir
un déficit de energía (principalmente para reducir el tamaño de las reservas de
grasa corporal) o para conseguir un superávit de energía (principalmente para
ayudar al crecimiento o el desarrollo de masa muscular). Esto puede realizarse
alterando la ingesta de energía, el gasto de energía, o ambos componentes.
Sin
embargo, un importante concepto nuevo es el de disponibilidad de energía, que
se define como la energía disponible para el organismo después de deducir de la
ingesta diaria de energía, el coste energético de la actividad física. La
disponibilidad de energía es, por tanto, la cantidad de energía que puede
emplearse para atender a las necesidades energéticas para las funciones
fisiológicas del organismo.
Disponibilidad
de energía = Ingesta de energía – Coste de energía de entrenamiento/
competición.
El
organismo puede manejar un pequeño descenso de la disponibilidad de energía,
pero si éste es demasiado grande, se pondrá en riesgo la capacidad de llevar a
cabo los procesos necesarios para una salud y para una actividad fisiológica óptima.
Ahora sabemos que muchos de los problemas de salud y de rendimiento físico que
experimentan a menudo los deportistas están relacionados con una baja
disponibilidad de energía; entre ellos se incluyen trastornos menstruales en
mujeres deportistas, reducción de la tasa metabólica basal, riesgos
inmunológicos, disfunciones hormonales y pérdida de densidad de la masa ósea.
Aunque toda reducción de la disponibilidad de
energía ejerce cierto efecto sobre el organismo, los investigadores han
identificado un umbral por debajo del cual las consecuencias son
particularmente perjudiciales. Esto normalmente se debate en términos de Masa
Magra Corporal (MMC), es decir, peso corporal menos grasa corporal.
A
partir de esto comenzaremos con los nutrientes que necesita un deportista en su
dieta.
Macronutrientes
Hidratos de carbono:
los hidratos de carbono se ingerirán en diferentes cantidades dependiendo la
actividad que el deportista este realizando.
Entrenamiento:
Las necesidades de hidratos de carbono del deportista están estrechamente
vinculadas a la utilización de energía por los músculos en su entrenamiento. La
carga del entrenamiento varía cada día, a lo largo de los diversos microciclos
y macrociclos del calendario de entrenamiento periódico, y en diferentes momentos
de la carrera profesional del deportista. Por tanto, los deportistas deberían
variar su ingesta de hidratos de carbono en función de los requerimientos
específicos de energía de los músculos.
Competición:
Los deportistas que compiten en pruebas que duran más de unos 90 minutos pueden
beneficiarse de la ‘carga de hidratos de carbono’ durante unos cuantos días
antes de la competición. Esta estrategia implica cubrir los objetivos más altos
de ingesta de hidratos de carbono (9 a 12 g/kg/día) durante 24 a 48 horas a la
vez que se reduce el ejercicio, lo que permite sobre compensar las reservas de
glucógeno de los músculos por encima de los niveles normales. Como resultado,
el deportista dispondrá de energía para realizar ejercicio durante más tiempo
al rendimiento óptimo antes de enfrentarse a una disminución del mismo.
Durante
el ejercicio: El consumo correcto de este nutriente contiene muchos beneficios
en los que se incluyen el mantenimiento de un ritmo óptimo, mayor tiempo a
intensidades elevadas, y el mantenimiento de la destreza y la concentración.
Esto parece explicarse por una amplia variedad de mecanismos, que van desde el
aporte de índices elevados de energía adicional al músculo, hasta lograr que el
cerebro se sienta a gusto, de modo que éste nos haga sentir que nuestro
rendimiento físico es mejor.
Proteínas:
Es conocido el concepto que señala que las proteínas no son una fuente de
energía. Sin embrago, en el caso de los deportistas, durante la práctica
deportiva, las proteínas pueden llegar a aportar entre 5-10% del total de
energía utilizada. La diferencia con alguien que no practica deporte radica en
que posterior al ejercicio se incrementa en forma significativa la síntesis
proteica, aspecto que determina finalmente un balance nitrogenado positivo.
Los factores determinantes de los
requerimientos de proteínas en los deportistas son el tipo de deporte, la
intensidad del ejercicio, la frecuencia del entrenamiento, la ingesta
energética a través de la dieta, el contenido de HC del plan de alimentación y
las reservas corporales de HC (10,11). La ingesta de proteínas recomendadas
para los deportistas es muy variada, pero se podría resumir de la siguiente
forma (3):
·
Entrenamiento de fuerza, etapa de
mantenimiento: 1,2 - 1,4 gr/kg de peso corporal.
·
Entrenamiento de fuerza, etapa de
aumento de masa muscular: 1,8 - 2,0 gr/kg de peso corporal.
·
Entrenamiento de resistencia: 1,4 - 1,6
gr de proteínas/kg de peso corporal.
·
Actividades intermitentes de alta
intensidad: 1,4 - 1,7 gr de proteínas/ kg de peso corporal.
·
Recuperación post-ejercicio: 0,2 - 0,4
gr/kg de peso corporal.
Lípidos:
Las grasas en la alimentación del deportista van a ser utilizadas como fuente
energética, se aconseja que los deportistas consuman entre un 20-30% de las
calorías del día como grasas. Esto debe permitirles cubrir las necesidades de
ácidos grasos esenciales pues se utilizan como vehículo de vitaminas
liposolubles, sin olvidar su importante papel culinario dada su característica
de mejorar la aceptabilidad y sabor de los alimentos. Se aconseja que la comida
previa a la competencia sea baja en grasa.
Micronutrientes
Vitaminas: Este
grupo se divide en 2 liposolubles y hidrosolubles.
Entre
las liposolubles se encuentran: A, D, E y K las cuales ayudan a mantener la
piel, huesos, dientes saos además de ser aceites vegetales.
Y
en las hidrosolubles: Complejo B, acido fólico y acido pantoténico, los cuales
ayudan a formación de acido nucleico y glóbulos rojos, formación de dientes,
huesos y vasos sanguíneos, además de actuar como coenzimas para distintos
procesos
Minerales: este
grupo al igual que las vitaminas se dividen en macrominerales y micro minerales
Entre
los macrominerales se encuentran: Calcio, fosforo, magnesio, cloro, potasio y
cloro, los cuales ayudan a la regulación de la presión, mantener fuerza en
huesos y dientes, son mecanismos de transporte y son componentes de energía.
Microminerales:
Cobalto, cobre, flúor, yodo, hierro, molibdeno y manganeso, los cuales ayudan a
huesos y dientes, componentes de hormonas tiroideas, sintetizan hemoglobina,
ayuda a los tejidos y facilitan la absorción de vitaminas del complejo B.
Agua:
La termorregulación y el balance hídrico son de gran
importancia en el rendimiento deportivo. Es importante considerar que la
sensación de sed no es un mecanismo de control primario, sino más bien una
señal de alerta, es decir surge cuando ya ha ocurrido una importante pérdida de
agua corporal, por lo cual una persona que realiza actividad física puede
llegar a deshidratarse antes que aparezca la sensación de sed. Por esto, es
fundamental implementar medidas de hidratación adaptadas a los requerimientos
individuales, como parte de un programa de entrenamiento. Funciones del agua
durante el ejercicio Durante el ejercicio físico, el agua cumple las siguientes
funciones:
·
Regulación de la
temperatura corporal
·
Vehículo para la
entrega de nutrientes a las células musculares
·
Eliminación de
metabolitos
·
Lubricación de
las articulaciones
También mantiene la concentración de los
electrolitos, lo cual es importante en:
·
Transmisión del
impulso nervioso
·
Contracción
muscular
·
Aumento del
gasto cardíaco
·
Regulación del
pH
Las características de
las bebidas deportivas son las siguientes, pues estas deben lograr una rápida
absorción de agua y electrolitos para reponer los hidratos de carbono perdidos
durante la actividad.
Suplementos
para deportistas
Los deportistas son grandes consumidores de
suplementos, especialmente los profesionales. En la mayoría de los países la
legislación sobre suplementos es mínima o no se cumple, permitiendo que se
comercialicen productos con atributos no comprobados o que no cumplen con los
estándares de rotulación ni composición, dado que no están sometidos a los
exigentes controles que se somete un fármaco (16). En Australia, un país con
una regulación muy completa en este sentido, se han clasificado los suplementos
en 4 grupos (17): A: Aprobados, aporta energía o nutrientes, beneficios
comprobados científicamente. B: Bajo consideración, sin evidencia sustancial,
pero son de interés, requieren más estudio o la información inicial es
prometedora. C: Sin evidencia, no ayudan e incluso pueden hacer daño. D:
Prohibidos, considerados dopaje.
Conclusión
un
deportista, tiene diferentes actividades durante sus ejercicios, por lo cual
debe tener una alimentación mas rigurosa para poder cubrir todos sus
requerimientos y poder reponer las energías gastadas durante el calentamiento,
competencia y ejercicio.
Un
deportista no solo necesita los nutrimentos necesarios sino también utiliza
algunos suplementos que le aportan un mayor rendimiento y complementan su
alimentación
Sin
embargo, no todo es bueno y a favor del deportista pues un consumo excesivo de
cualquiera de los nutrimentos afectara al rendimiento y alimentación del
deportista, asi como los suplementos que consuma puede causar adicciones a
estos si no se sabe cuales son los que están comprobados y están permitidos.
Bibliografía
Cristina olivos, A. c. (2012). Nutricion para el
entrenamiento y la competicion. Los condes.
Muhtar Kent, P. S.
(2012). Nutricion para deportistas. Lausana.
Villegas garcia J. A,
Z. N. (1991). Necesidades nutricionales en deportistas
(Vol. VIII). Murcia.
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